Cuando el compromiso es grande y gana la entrega

Por: MSc. Danays González Labrada

La Doctora en Ciencias Pedagógicas, Fátima Addine, con su gran experiencia en la formación de maestros, expresa:

“Ser y querer ser educador implica valorar crítica y reflexivamente la práctica pedagógica. Es la capacidad que debe desarrollar para describir las fortalezas, limitaciones o ambivalencias en la planificación, ejecución y control de su actividad pedagógica en diferentes contextos de actuaciones, ejercer su profesión como un investigador de la teoría y la práctica pedagógica; lo que se reconoce como la capacidad que debe desarrollar para identificar y solucionar los problemas profesionales pedagógicos utilizando métodos de la investigación educativa y la transformación de la información en comprensión del conocimiento. La comprensión como habilidad de pensar y capacidad de actuar con flexibilidad a partir de lo que se sabe”.

La formación y autoformación como educador nos lleva a la siguiente reflexión: para pensar al mundo, para pensar la sociedad y para pensarnos a nosotros mismos, hemos de adoptar las perspectivas del otro, con quien coordinemos nuestras acciones. No hay idea de universidad sin cuestionamiento, sin vocación de cambio y transformación.

Formarse como educador, ser y querer ser educador se interconecta con la autoformación y se vuelve un proceso complejo y viceversa, por tanto, son procesos inseparables. Es la búsqueda de una actuación transformadora y emprendedora.

Sin embargo, muchos estudiantes abandonan el magisterio y toman por sendas, que de forma vertiginosa los alejan de la preparación recibida. Esta es también una lección para seguir investigando, pues cómo lograr en cada situación de formación que los participantes logren comprender su capacidad de hacer opciones libremente pero siempre tomando en peso la responsabilidad inherente a cada elección.

Volvemos al legado de José Martí: “(…) La educación es como un árbol: se siembra una semilla y se abre en muchas ramas. Sea la gratitud del pueblo que se educa árbol protector, en las tempestades y las lluvias, de los hombres que hoy les hacen tanto bien. Hombres recogerá quien siembre escuelas”

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