
Hay momentos en la vida en los que se nos presentan situaciones que son un fuerte golpe a nuestra autoconfianza y nuestras creencias. Son momentos en lo que debemos apelar a los recursos internos que hemos desarrollado en nuestro interior, me refiero a la capacidad de gestionar nuestras emociones y estados de ánimo, nuestra autoestima, resiliencia, y flexibilidad para adaptarnos a los cambios del entorno y de las circunstancias, entre otros.
Sucede que si no nos hemos dedicado tiempo de calidad para nosotros mismos, para nutrir nuestro ser y encontrar un equilibrio interior, los recursos de los que disponemos no serán suficientes para hacer frente de manera efectiva ante los desafíos diarios y a esos momentos o situaciones que nos golpean.
Por lo que es muy posible que caigamos en el papel de víctimas y sea muy difícil salir adelante y superar esos obstáculos
Aunque muchos de manera consciente, manifestamos que deseamos sumergirnos en bendiciones, disfrutar nuestras vidas y sentirnos alegres todo el tiempo, lo cierto es que no muchos tienen la habilidad para ver el lado positivo que está oculto entre las nubes grises que anuncian tormentas.
Por eso en el empeño de que dediques unos minutos a desarrollar habilidades para hacer frente a esos desafíos, quiero compartir contigo 3 simples ejercicios para aumentar la confianza y que nos enseñan lecciones importantes de la vida.
En primer lugar:
Cuenta tus bendiciones.
No, no estamos siendo filosóficos aquí. Lo que intentamos decirte es que cuando las cosas no suceden como quisieras o planeaste, no debes sucumbir a esa situación. De hecho aprender a soltar ese paradigma de querer tener todo bajo control, que nos hace sentir frustrados en repetidas ocasiones, es una de las premisas fundamentales a tener en nuestro código de vida o en nuestro sistema de creencias, que pudiera recomendar a alguien que me pregunta por ello.
Sí, es cierto que la sensación de fracaso en determinados momentos pueden parecerte, situaciones preocupantes, pero debes entrenar tu mente para pensar positivamente y estar agradecido por lo que sí has alcanzado, por lo que te sientes orgulloso/a en tu vida.
¿Tu negocio no está generando suficiente dinero? Agradece la oportunidad de tener un negocio y perseguir tus sueños y metas y de las señales que te están mostrando que hay algo nuevo por aprender para mejorar esos resultados.
¿Tu familia no está de acuerdo con tu elección profesional? Agradece que tienes familia que te dice lo que siente y a la que le importas, porque seamos realistas, tal vez tengan miedo de verte fracasar o tal vez su propio desconocimiento no les permite ver más allá, sin embargo, te lo dicen desde el amor, y lo hacen lo mejor que pueden con lo que tienen o saben.
¿Entiendes lo que quiero decir? Cuando empiezas a contar tus bendiciones, te hace sentir agradecido/a por lo que tienes y reduce la negatividad en tu mente. Cuando la negatividad desaparece, la confianza automáticamente se manifiesta en ti.
En segundo lugar: Encuentra equilibrio entre vida laboral y personal.
Independientemente de tu profesión y tu cargo, es importante mantener un equilibrio adecuado entre tu vida laboral y personal en todo momento para mantenerte seguro/a y feliz. Asegúrate de pasar suficiente tiempo de calidad con tu familia y seres queridos cada semana. También dedica tiempo para ti durante estos días. Cuando tu vida personal es feliz, se refleja en tu vida profesional también.
Por el contrario, cuando te sientes abatido/a, tiendes a fracasar en ambos aspectos. Las relaciones se rompen debido a tu incapacidad para mantenerlas, lo que puede afectar tu confianza y autoestima en gran medida. Es por eso que es esencial desconectar del trabajo y del estrés cuando no estás trabajando.
Y finalmente: Transforma tu lenguaje verbal y corporal.
Iniciar tu jornada con frases positivas y alentadoras no solo garantiza que tu día comience de buena manera, sino que al hacerlo de manera sostenida y responsable día a día, lo convertirás en una competencia inconsciente que potenciará los recursos internos de los que hablábamos anteriormente.
Por otro lado mantén el contacto visual, incluso cuando hables con personas por encima de tu rango. Esto les dice que estás seguro de tus opiniones y que no eres una persona que se aleja de expresarlas.
Cuando conozcas a nuevas personas, extiende tu mano cálidamente y ten una sonrisa genuina en tu rostro.
Evita lanzar juicios sobre ti o sobre los demás, recuerda que los juicios son solo interpretaciones que hacemos y que no son necesariamente ciertas. En su lugar haz declaraciones poderosas que te abran posibilidades y que te expandan los paradigmas de las metas por alcanzar.
Sí, estamos de acuerdo en que esto es más fácil decirlo que hacerlo. Sin embargo, es importante que hagas un esfuerzo y pruebes estos ejercicios regularmente para mejorar tu confianza si verdaderamente estás comprometido/a con tu desarrollo y crecimiento personal.
Sin más que aportar por el momento, me despido hasta la próxima oportunidad.