Por: Rafael Cristo Díaz. Coach

La delegación es una habilidad clave para cualquier líder que busque construir un equipo fuerte y productivo. Sin embargo, a menudo los líderes de las organizaciones tienen dificultades para delegar tareas a otros miembros del equipo, especialmente cuando se trata de tareas importantes o críticas. En este artículo, comentaremos la importancia de la habilidad del líder para delegar y algunos tips que pueden ayudar a construir un equipo más efectivo.
En primer lugar, la delegación permite que los líderes se centren en tareas importantes y estratégicas. Cuando los líderes delegan responsabilidades a otros miembros del equipo, pueden dedicar más tiempo y energía a sus propias responsabilidades críticas. Esto puede ayudar a garantizar que se logren los objetivos a largo plazo y se tomen decisiones importantes de manera oportuna.
En segundo lugar, la delegación promueve la responsabilidad y el desarrollo profesional en el equipo. Al delegar tareas importantes a otros miembros de la organización, los líderes les permiten asumir responsabilidades y tomar decisiones por sí mismos. Esto no solo ayuda a construir la confianza, sino que también les brinda la oportunidad de desarrollar habilidades y conocimientos nuevos y relevantes.
Cuando los líderes delegan tareas a los miembros del equipo que tienen las habilidades y la experiencia adecuadas, pueden garantizar que las tareas se completen de manera más efectiva y eficiente. Esto puede ayudar a garantizar que se cumplan los plazos y se alcancen los objetivos de manera más efectiva.
Sin embargo, la delegación también puede ser un desafío. Los líderes pueden tener dificultades para encontrar el equilibrio adecuado entre delegar suficientes tareas y mantener el control sobre los resultados. Además, puede ser difícil encontrar a los miembros del equipo adecuados para delegar tareas importantes.
Así que quiero compartir contigo algunos tips a tener en cuenta para aprender a delegar en otros miembros dentro de una organización, diferentes responsabilidades de una manera efectiva y afectiva.
- YO TE ELIJO.
Delegar es sin duda un acto de confianza. Cuando un líder delega una tarea a un miembro del equipo, está confiando en esa persona para que realice esa tarea de manera efectiva y satisfactoria. La delegación también implica confiar en la capacidad del miembro del equipo para tomar decisiones y resolver problemas de manera independiente.
Es importante tener en cuenta que la delegación no se trata simplemente de transferir tareas a cualquier persona que esté disponible. En cambio, se trata de confiar en alguien específico que tenga las habilidades, la experiencia y la motivación necesarias para realizar esa tarea de manera efectiva. La delegación también puede ser una forma de reconocer y recompensar a los miembros del equipo que han demostrado ser confiables y competentes.
Al delegar en otro, es recomendable hacerle saber la importancia de la tarea que va a desarrollar, para el resultado de la organización; además de comunicarle el porqué y el para que, de su elección. Dejar claras las expectativas es fundamental para que el otro sepa que debe hacer, como lo debe hacer y que se espera de él, y por supuesto siempre a manera superación y dejando de lado cualquier imposición, tanto en la forma en la que se comunica como en el contenido de lo que se comunica. - AMOR PROPIO.
Delegar es también un acto de amor propio porque suelto cargas, compartiéndolas con los demás, no para sobrecargarme mirando siempre si el otro lo hace o si lo hace bien. Al entender que como individuo puedo hacer muchas cosas y tener buenos resultados, pero como miembro de la organización que lidero, al trabajar en equipo puedo obtener resultados muy superiores, y tomo la decisión de compartir responsabilidades, me estoy dando también un espacio para crecer, al ver como los demás crecen y aportan. - CONFIANZA.
Nos hemos educado en un sistema dual de separación, donde existe el yo y el otro, y eso muchas veces hace que proyectemos en los demás nuestras frustraciones, juicios, incertidumbres y conflictos. La desconfianza es un reflejo de la inseguridad que siento hacia mí, no hacia el otro; el entender que todo juicio está cargado de una historia personal, cuando desconfío de la persona sobre la que he delgado cierta responsabilidad, y juzgo su capacidad para ejecutarla de manera efectiva y eficiente, es muchas veces como resultado de sentir que si para mi es difícil cumplir con esa tarea para el otro también lo será. Por tanto el problema no es del otro sino mío. Si soy capaz de comprender esto, entonces podré soltar y permitir que los demás demuestren quienes son en realidad y que pueden aportar. - COMUNICACIÓN RESPONSABLE.
Seguro estamos de acuerdo que la comunicación efectiva y afectiva es indispensable a la hora de delegar una tarea o responsabilidad. Comentábamos al inicio que debo, como líder de una organización, delegar de manera afectiva sin imposiciones, sino más bien mostrando la importancia de la tarea a asumir, estableciendo los objetivos, necesidades y expectativas que se tienen para esta responsabilidad. Si la otra persona no entiende, debo asumir que no le estoy explicando de la manera adecuada, así que la pregunta importante aquí es: ¿Qué me falta para comunicar con éxito esta tarea? Nuevamente aparece el concepto de dualidad, de separación entre el otro y yo, cuando asumo que no es el otro el que no entiende, sino yo, entonces estoy en mejor posición para buscar maneras diferentes y efectivas de comunicar eso que quiero. Por lo general El Jefe asume que el otro no tiene capacidad, es torpe o no está a la altura para entender siquiera lo que digo, mucho menos para desempeñar la tarea de manera adecuada.
¿Qué postura crees que aporta más a los resultados del equipo: la del Jefe o la de Líder? - CONTROL POSITIVO.
El control que debe hacerse es para ver en qué se puede apoyar para mejorar y tomar acción. No para criticar o ver en qué falló. Por lo general El Jefe, una vez que delega, siente la necesidad de observar con lupa cada detalle de la responsabilidad delegada: como se hizo, en que tiempo, que utilizó para ejecutarla, y siempre buscando la falla para mostrar su propia capacidad o conocimiento, al final esa postura termina fracturando la confianza y la cohesión del equipo. En cambio El Líder, el líder cuando controla el resultado de la tarea delegada, observa que puede enseñar o aportar para el mejor resultado colectivo, señalando de una manera que yo denomino CSE (Construyo, Señalo, Edifico), esto no es más que comenzar por Construir los pilares de confianza necesarios para el Señalamiento, donde muestro las dificultades que debe pulir o mejorar para terminar edificando su capacidad de obtener mejores resultados la próxima vez.
Para que se comprenda mejor esta idea, lo muestro con un ejemplo:
La Líder de una organización (Decana de una Facultad en la Universidad), delega en un miembro de su equipo la responsabilidad de organizar un evento Teórico Metodológico Online como parte de la Actividades por el Aniversario de fundada la Universidad. Le comunica que queda al frente de toda la organización del evento, así como la creación y organización del equipo de soporte para el desarrollo de la misma y toda la estructura y contenido del evento en sí.
Una vez finalizada actividad en reunión mensual de la organización, es momento de chequear los resultados y lo hace de la siguiente manera:
Bueno Alberto, a usted lo elegí para la tarea de la organización de ese evento como ya sabe, porque ha mostrado capacidad, compromiso y responsabilidad suficiente como para hacerse cargo de una tarea de esa envergadura (Construyo), realmente considero que la tarea cumplió su objetivo general y los resultados fueron satisfactorios, por lo cual lo felicito personalmente delante del colectivo.
Ciertamente existieron algunos detalles que pudimos observar, como por ejemplo (…), todos estamos de acuerdo que hay cosas que se nos escapan de las manos, (Señalo) y que además confío plenamente en que a partir de esta experiencia podamos todos aprender cómo minimizar los riesgos de que vuelvan a aparecer estas deficiencias en los eventos futuros, así que con esa capacidad que ha mostrado y el compromiso con el equipo y la responsabilidad encomendada, estoy complemente segura de que los próximos eventos quedarán mucho mejor y lo felicito por eso y le reitero la confianza que le tengo para asumir estas responsabilidades (Edifico).
En conclusión, la habilidad del líder para delegar tareas a otros miembros del equipo es fundamental para construir un equipo efectivo y productivo. La delegación permite a los líderes centrarse en tareas importantes y estratégicas, promueve la responsabilidad y el desarrollo profesional en el equipo, y mejora la eficiencia y la productividad en general. Al aplicar estas recomendaciones es posible que los líderes de las organizaciones puedan delegar de manera efectiva y afectiva en otros y así construir un equipo más fuerte, cohesionado y comprometido en general.
¿Hay algún otro elemento que crees que debemos agregar a esta lista? Déjalo en los comentarios, me encantaría leerte.
Sin más que aportar por el momento, me despido hasta la próxima oportunidad. Saludos