Algunas reflexiones sobre los rasgos económicos del imperialismo en José Martí

Por: MSc Alina del Carmen Alarcón Guerra y Lic. Iveth Yaima Rubán Rodríguez

En la obra de José Martí no encontramos una investigación extensa y orgánica, de algún problema económico, ni mucho menos una doctrina completa, sin embargo quienes hayan leído con profundidad los escritos martianos, seguramente se han percatado de que el tema económico es frecuente en su obra: los boletines de su período mexicano, el folleto Guatemala, los artículos de la Revista América, decenas de sus crónicas norteamericanas, por citar algunos ejemplos, abordan directa y a veces exclusivamente cuestiones económicas. Como una evidencia de lo planteado desarrollamos el presente trabajo que tiene como objetivo: Reflexionar sobre aspectos esenciales del pensamiento económico de José Martí sobre el imperialismo.

José Martí fue un observador crítico de la gestación del imperialismo y su repercusión en las economías latinoamericanas. A través de la observación y estudio de hechos concretos, conoció acerca de los cambios que de modo violento se producían en Estados Unidos y apunta como elementos definitorios de aquella situación, los que en su época comenzaban a manifestarse y que dos décadas después V. I. Lenin definiría como rasgos del imperialismo.

El condicionamiento histórico de su pensamiento y su desconocimiento de la teoría marxista sobre el capital, explican las limitaciones que en el orden teórico puede tener el análisis del imperialismo hecho por José Martí.

Aunque no fue el objetivo fundamental de José Martí teorizar sobre el fenómeno del imperialismo, tuvo la posibilidad de criticarlo y de expresar sus ideas acerca de este, a partir de su estancia en Estados Unidos. A continuación analizamos los rasgos del imperialismo vistos por él:

  • Visión martiana del monopolio

Ya en 1884 había descrito la médula del monopolio y lo definía de la forma siguiente: “Ha centralizado en enormes compañías, empresas múltiples, las cuales impiden con su inaudita riqueza y el poder social que con ello se asegura, el nacimiento de cualquier otra compañía de su género y gravan con precios caprichosos, resultado de combinaciones y falseamientos inicuos…” Más adelante agrega: El monopolio está sentado como un gigante implacable a la puerta de todos los pobres. (…) El monopolio es un gigante negro. Este país industrial tiene un tirano industrial.

Su comprensión del monopolio (aún en proceso de expansión interna ha resultado ser la más lograda en su época); es decir, vio en los monopolios:

  • El proceso de concentración y centralización de la producción y el capital, causa de la ruina de la pequeña producción en el que desempeña un papel importante el precio de monopolio y la ganancia monopolista.
  • Entendió la formación del monopolio como resultado de asociación de capital excedente (en términos marxistas, capital excedente relativo).
  • El monopolio es un gigante negro: abismo entre ganancia y empobrecimiento

Al analizar el segundo rasgo del imperialismo como lo hizo Lenin:

  • Fusión del capital bancario con el industrial, dando lugar al capital financiero y a la oligarquía financiera. Podemos decir que Martí no define el capital y la oligarquía financiera tal y como lo hizo Lenin, pero sí se da cuenta de que está naciendo una clase nueva y dice al respecto:

“Una aristocracia política ha nacido de esta aristocracia pecuniaria y domina periódicos, vende elecciones y suele imperar en asambleas sobre esa casta soberbia que disimula mal la impaciencia con que guarda la hora en que el número de sus sectarios le permitan poner mano fuerte sobre, el libro sagrado de la patria y reformar para el favor y privilegio de una clase, la magna carta de generosas voluntades, al amparo de las cuales crearán estos vulgares poderosos, la fortuna que anhelan emplear hoy en herirlas gravemente”.

Exportación de Capitales

José Martí se da cuenta de que América Latina necesita capitales para desarrollarse, pero que ella debe hacer un esfuerzo para desarrollarse a sí misma. En 1883 ha avisado ya sobre los riesgos que para nuestros países de América Latina implica la política de los Estados Unidos. Martí toma conciencia del peligro que representan las inversiones extranjeras para nuestros pueblos y especialmente las norteamericanas, cuando aún no podían ser visibles las consecuencias económicas concretas de las mismas.

  • Reparto económico y territorial del mundo

Martí tiende a ver estos dos rasgos fundidos en el proceso histórico mundial de las dos últimas décadas del siglo. Ya en las crónicas europeas de 1881 – 1882 y en “Noticias de Francia” de septiembre de 1881, aparece la denuncia de las conquistas coloniales imperialistas. Desde 1885 Martí está convencido de que el sistema de colonización de Estados Unidos es fundamentalmente económico. De ahí que ante los designios yanquis expuestos en la Conferencia Americana, Martí se pregunta angustiado ¿si han de poner sus negocios los pueblos de América en manos de su único enemigo?, exige “poner en condición de vender sus productos caros e inferiores a un pueblo que no abre créditos, no adelanta caudales, sino donde hay minas abiertas y provechos visibles y exige, además, la sumisión”.

Para Martí está claro que Estados Unidos pretende colonizar económicamente a Latinoamérica para lanzarse, con esa fuerza contra Europa en una guerra por la hegemonía mundial. Se opone no sólo a que Latinoamérica sea colonizada económicamente, sino a toda colonización económica y por lo tanto, al proceso de repartimiento económico y territorial del mundo por parte del capital financiero internacional.

En los momentos actuales de agudización del bloque económico de Estados Unidos hacia Cuba, se hace necesario estudiar y profundizar en el pensamiento económico de José Martí para develar de forma objetiva, las llamadas entrañas del monstruo. La concepción martiana abordada, acerca del imperialismo, permite realizar conclusiones referentes a que:

  • José Martí no solamente define al monopolio, como un gigante negro, sino que además, da diversos elementos referidos al proceso de su surgimiento.
  • Aunque Martí no utiliza el término de oligarquía financiera y sí el de aristocracia pecuniaria, de todas formas está caracterizando a los dueños del capital.
  • Martí toma conciencia del peligro que representan las inversiones extranjeras y especialmente las norteamericanas, para los pueblos latinoamericanos, cuando aún no podían ser visibles las consecuencias económicas concretas de las mismas.
  • Se opone, no sólo a que Latinoamérica sea colonizada económicamente, sino a toda colonización económica y por lo tanto, al proceso de repartimiento económico y territorial del mundo, por parte del capital financiero internacional.

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