
Los trabajadores del Centro Universitario Municipal de Campechuela, de la Universidad de Granma, saludan la Jornada Martiana que se desarrolla desde el día 5 hasta el 28 de enero. Festejan el 170 aniversario del natalicio de Nuestro Héroe Nacional, José Martí.
Convocados por el amor y el ejemplo de nuestro Apóstol, profesores, trabajadores y estudiantes de la institución universitaria comenzaron el día desarrollando diferentes actividades, un matutino especial y una tertulia literaria en la que se recordaron sus principales escritos, su poema Abdala y versos sencillos, sus cartas a María Mantilla, se hizo alusión a su vida y obra y trayectoria revolucionaria. Se realizó una lectura comentada de frases martianas para recordar los principales valores martianos, su humanismo y antimperialismo. Se escenificaron también personajes de la Edad de Oro que permitieron enaltecer la figura del maestro que vive en cada cubano que ama su Patria, su tierra, la libertad e independencia.
En este homenaje se insistió en la búsqueda constante por parte de los estudiantes de los ideales martianos, de sus valores éticos y morales, las enseñanzas de sus obras que son la base de nuestro antimperialismo y en las que se sustenta la educación cubana.
En un mundo tan complejo como el que vivimos, hoy más que nunca debemos apropiarnos de su legado y ejemplo en las nuevas generaciones.
Bajo la frase martiana, “La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida” el CUM de Yara sigue a la vanguardia.
Seguimos siendo martianos, qué hermoso es ver crecer nuestros niños, nietos y vecinos bajo las lecturas de las obras martianas en especial las del libro de La Edad de Oro, recitar los zapaticos de rosa, oír a Meñique con su hacha picando en el monte o llamando al gigante, papá regañando a Nené por arrancar hojas que tienen animales, que no le gustaron: un libro de 100 años que no tiene barbas…son infinitos los recuerdos que vienen a mi mente…por eso soy martiana y quiero que mis nietos y los demás niños sueñen con la magia de la edad de oro, esa edad maravillosa, que nunca podemos dejar que muera en los infantes la imaginación y la creatividad. Viva Martí que no está muerto, vive en nuestros corazones…por eso sigo siendo martiana.