El tratamiento al error fonético en la Enseñanza de Español como Lengua Extranjera (ELE). Una experiencia con estudiantes chinos en Cuba

Por: MSc. Gretys Prada Matos

¿Crees que hay que corregir siempre los errores para que no se fosilicen?

Cometer errores es parte necesaria en el proceso de aprendizaje de una lengua extranjera, pues ofrecen al profesor información sobre cuánto han progresado los estudiantes, qué les falta por aprender y cuáles estrategias se deben concebir para su tratamiento efectivo, en función de mantener la motivación y el éxito en la enseñanza de la lengua. La corrección en ELE no pretende medir el nivel de conocimientos de los estudiantes, sino remediar las insuficiencias para evitar su aparición en la interlengua del que aprende una lengua extranjera.

Se entiende por error toda transgresión, desviación o uso incorrecto de la lengua. Long (1977) indica que el profesor debe tratar los errores inmediatamente cuando se producen, pero el problema con el tratamiento inmediato es que implica interrumpir al estudiante en mitad de la frase, práctica que puede disuadir o inhibir la voluntad del estudiante para hablar en clases.

En la enseñanza de ELE a estudiantes chinos una manera acertada de lograrlo es a través de preguntas indirectas o generales donde se solicite al estudiante repetir lo que dijo porque el profesor no lo escuchó bien. Esto favorece la autocorrección y al mismo tiempo la internalización del uso adecuado de las estructuras.

En una práctica de lectura o comentario por el estudiante, el profesor a partir de las incorrecciones y sin interrumpir copia las palabras correctas en pizarra para que el estudiante por sí solo se percate de ello. Al final de la actividad puede seleccionar a otros estudiantes de la clase para que elaboren oraciones, diálogos o respondan interrogantes con estas palabras. Ello ayuda a la autocorrección del estudiante que cometió el error y al desarrollo de actividades en grupo, como vía también de contribuir a un clima positivo que les sirve de motivación y conocimiento sobre la necesidad de lograr adecuaciones léxicas, fonéticas y sintácticas en función de una adecuada competencia comunicativa.

El profesor de ELE ha de apropiarse de estrategias adecuadas para el tratamiento a los errores en clases, que motiven a los estudiantes a asimilar la corrección de manera receptiva. Por ejemplo, puede emplear el feedback afectivo positivo como un recurso para observar las reacciones de sus estudiantes ante sus mensajes y en correspondencia, modificarlos. En este caso la corrección es bueno desarrollar la, sin dejar de valorar el esfuerzo de los estudiantes en la búsqueda de acertados modos de aprendizaje, pues la ausencia de estímulos positivos puede limitarla reparación del error y con ello su motivación.

Los errores en ELE pueden clasificarse en los siguientes tipos:

  1. Simplificación: Cuando hay reducción de la lengua a un sistema simple y se ausentan el género, el número o el artículo, las formas irregulares y el léxico es muy reducido y funcional.
    Por ejemplo: Los bayameses son simpático y agradables.
  2. Hipergeneralización: Se trata de aplicar una regla de la lengua a casos en los que no es aceptable según la norma, como es el caso de la utilización de los adverbios terminados en mente en formaciones como: pequeñamente, grandemente y participios como: hacido, escribido.
  3. Fosilización: Son los errores que van pasando de un nivel a otro. El alumno ha adquirido ciertos vicios provocados principalmente por la interferencia de su primera lengua y se mantienen fijos sin corrección.

Por ejemplo, el estudiante habla del pasado, usando solo el pretérito al ser el único tiempo que conoce. Lo utilizará sin problemas hasta que aprenda los otros tiempos del pasado.

La producción de un alumno puede variar en función de las situaciones comunicativas en las que tenga lugar. En el concepto de error influyen factores como la afectividad, el estado de ánimo, la espontaneidad, la rapidez o la audiencia.

En la Enseñanza de Español como Lengua Extranjera a estudiantes chinos, adquiere especial atención el tratamiento a los errores fonéticos. Entre ellos, la omisión /s/ a final de palabra por lo que es frecuente observar dificultades en la concordancia sujeto- verbo, sustantivo-adjetivo.

Esto se debe fundamentalmente a la inexistencia del género como categoría gramatical en el idioma chino y a que el sustantivo expresa su número por medio de pronombres numerales y no mediante los morfemas constitutivos -s, -es, como se expresan en español, así como al hecho de que el adjetivo del idioma chino no tiene esta categoría gramatical.

De igual manera predominan los problemas de alternancia r/l por ejemplo: capitorio/ capitolio y omisión de /l/ a final de palabra, por ejemplo: mundo musica/ mundo musical- época colonia / época colonial.

El problema de alternancia entre vibrante simple /r/ y vibrante múltiple /rr/ es muy usual, pues suelen convertir la vibrante simple en vibrante múltiple. Este error se debe también a que en el idioma chino no existen vibrantes. También persisten los cambios consonánticos: b- p, t-d , l- r, g -c. Por ejemplo: Atán por Adán, además de las dificultades en los grupos consonánticos con las líquidas ( dr bl fr …).Esto tiene su origen en el contraste de ambas lenguas, pues en el chino no existen estos grupos consonánticos.

Uno de los métodos empleados en la corrección fonética a estudiantes chinos es el de las oposiciones fonológicas en la alternancia vibrante simple /r/ -vibrante múltiple/rr/. En este caso se pueden utilizar imágenes representativas de palabras con diferentes vibrantes, como se muestra:

El profesor luego muestra una serie de definiciones para que los estudiantes completen las secuencias. Después orientará la redacción de una oración con cada una de las palabras presentadas y pedirá a algunos estudiantes que lean las oraciones que redactaron y que las escriban en pizarra.

Otro método que se utiliza para dar tratamiento a la alternancia de la vibrante múltiple-vibrante simple es el de audición e imitación. Esta estrategia de corrección se emplea también para corregir los cambios consonánticos: b – p, d – t, l – r, g – c, así como las dificultades en los grupos consonánticos con las líquidas( dr bl fr).

Para la corrección fonética de las vibrantes se emplean con frecuencia también ejercicios a partir de la lectura de trabalenguas en los que aparece la repetición de los fonemas problémicos.

Este tipo de ejercicios favorece el desarrollo de la comprensión auditiva, lectora y especialmente de la pronunciación. Después de la lectura del trabalenguas se les orienta a los estudiantes anotar las palabras que presenten vibrantes y redactar oraciones con ellas. En este tipo de ejercicio los estudiantes pueden evaluar y corregir la pronunciación de sus compañeros, de manera que no solo se pone de manifiesto la heteroevaluación, sino también la coevaluación.

Trabalenguas

El amor es una locura que solo el cura lo cura, pero el cura que lo cura comete una gran locura.

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