Por: MSc. Damayanis Rodríguez Díaz

Este 8 de marzo, cuando se conmemora el Día Internacional de la Mujer, el Alma Mater Granmense ha querido rendir homenaje a aquellas féminas que dejan a diario una importante huella y muestran, además, el camino a seguir para obtener mejores resultados.
Tal reconocimiento se fundamenta en los logros alcanzados por esta institución universitaria, los cuales, son consecuencia de la labor desplegada por diferentes generaciones, donde la mujer ha desempeñado un rol importante.
Decía el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en el discurso pronunciado en el Parque Céspedes, de Santiago de Cuba, el 1ro de enero de 1959 “(…) cuando en un pueblo pelean los hombres y pueden pelear las mujeres, ese pueblo es invencible”. Esta frase guarda estrecha relación con la destacada trayectoria laboral y experiencia acumulada, a través de los años, de la MSc Arianna Inés Maceo Vargas, Metodóloga de la Dirección de Ciencia Tecnología e Innovación.
¿Cómo transcurrió la niñez y primera juventud de Arianna?
La profesora Arianna Inés Maceo Vargas nació el 9 de abril de 1986, en la ciudad de Bayamo. Su niñez y adolescencia transcurrió en medio de una situación difícil, que se puede encontrar en muchos entornos familiares. Pero esto no impidió hacer realidad el sueño de Margarita Vargas Vallester, madre de esta mujer destacada.
“Mi niñez y primera etapa de la juventud estuvo caracterizada por un periodo en el que existían carencias de muchas cosas, pero sin limitaciones de participar, asistir o ser beneficiada de las cuestiones que el mismo sistema educacional brinda al pueblo. El propósito de mi madre siempre fue que mi hermana y yo pudiéramos desarrollar una carrera universitaria, por tal razón, nos brindó ese apoyo que necesitábamos. Así transcurrió mi vida estudiantil en el Seminternado Carlos Manuel de Céspedes y luego en la ESBU Marcos Ramírez”.
Formación profesional universitaria
Arianna, motivada por la educación ejemplar que recibió de su familia y el apoyo incondicional de Margarita, logró estudiar Sociología en la Universidad de Oriente, con los privilegios de todo estudiante universitario:
“Como explicaba anteriormente yo tenía una situación un poco compleja, dado que mi mamá es madre soltera. Por esta razón yo quería empezar a trabajar inmediatamente, pero su empeño en que pudiera realizarme como profesional me motivó a que estuviera completamente centrada en los estudios y, a la vez, trajo consigo que ella se sacrificara mucho. Continué el nivel de aprendizaje posterior a la Secundaria Básica en el Preuniversitario de Ciencias Exactas Silberto Álvarez Aroche. Al concluir el Duodécimo Grado me presenté a las pruebas de ingreso, donde obtuve resultados satisfactorios. Dichos créditos, adicionados al índice que tenía, propició mi matrícula en la universidad. Me fue otorgada la carrera que solicité en primera opción, Sociología , esto constituyó un logro muy bueno. Los cinco años en la Universidad de Oriente transcurrieron sin ningún tipo de barreras, a la altura de cualquier estudiante, sin ningún tipo de distinción, ya sea de sexo o de raza y haciendo uso de todos los privilegios”.
Para la Metodóloga de la Dirección de Ciencia Tecnología e Innovación fue un honor estudiar Sociología:
“Fue un honor muy grande poder estudiar esta carrera, me gustaba mucho, me familiaricé desde los primeros momentos. Es un área del saber que se vincula mucho al ser como ser social, a las relaciones que se pueden establecer en el entorno familiar, escolar y laboral. Te prepara, no solamente como profesional, sino que te brinda las herramientas para encaminarte en la vida”.
Arianna llega la Universidad de Granma (UDG)

“Luego de concluir los estudios universitarios, yo ocupaba el primer lugar entre los que solicitábamos la ubicación laboral en la provincia Granma. Me dieron la opción de escoger el centro en el que quería hacer el adiestramiento, y escogí la UDG. Llegué sin ningún tipo de experiencia, pero me atrajo la posibilidad de poder desempeñarme en esta institución”, afirmó la joven metodóloga.
En el año 2009 comenzó Arianna a realizar el primer año de adiestramiento en el Departamento de Estudios Socioculturales de la antigua Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas, en colaboración con el Departamento de Extensión Universitaria. El segundo año transcurrió en la Vicerrectoría de Extensión Universitaria, estructura que se creó en cada una de las facultades en el año 2010.
Una vez finalizada esta segunda etapa se reincorporó al Departamento de Estudios Socioculturales. Allí comenzó a desarrollar diversas actividades relacionadas con la formación docente y científica, así como otras labores vinculadas con las organizaciones políticas y de masa.
Sobre esta labor que desempeñó comentó:
“En este periodo asumí responsabilidades en la Dirección del Comité Primario de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas. Luego, en esta área se determinó hacer un movimiento de cuadros y el DrC Carlos Justo Bruzón Viltres asumió la Dirección de la Facultad. Me propuso incorporarme a la tabla de reservas del Vicedecanato de Investigación, Formación y Posgrado. Sin darme cuenta, exactamente a los tres años de estar en la Universidad, asumí ese cargo”.
“Fue una etapa muy linda pero muy difícil, prácticamente no tenía experiencia y estaba al frente de un colectivo que sí contaba con mucha. Me correspondió conducir la actividad científica en la Facultad, todo lo relacionado con publicaciones científicas, participación de los docentes en eventos, los resultados científicos asociados al proceso de posgrado y la formación doctoral. Tuve mucho apoyo de mis compañeros, de Carlos Bruzón como Decano y de los Vicedecanos. Aprendí mucho sobre esta actividad y sobre otras cuestiones importantes en la vida de la institución. Ya no como universitaria, sino como profesional dentro de la UDG”, añadió.
Arianna estuvo alrededor de cuatro años en el Vicedecanato de la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas. Al ser trasladada esta área para en el Campus 2 en la Ciudad de Bayamo, el reconocido DrC. Carlos Bruzón Viltres fue ascendido al cargo de Vicerrector y la MSc. Arianna Inés Maceo Vargas pasó a ser la Decana de dicha Facultad.
Con proceso de integración se unifica la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas con la antigua Facultad de Ciencias Económicas. De esta nace la actual Facultad de Ciencias Económicas y Sociales. Por tanto, Arianna fue la última Decana de esa Facultad y estuvo alrededor de un año ejerciendo esta función. Sobre este periodo precisó:
“En este momento ocurrió algo maravilloso en mi vida, la llegada de mi primer bebé. Fue un embarazo muy difícil, comencé a tener amenazas de aborto. Tuve que mantener un estado de reposo, situación que me llevó a conducir la Facultad desde la casa. Es importante destacar que conté con el apoyo de mis compañeros, del resto de los cuadros y del personal no docente. Eran personas con las que podías confiar y muy responsables sobre todo”.
¿Cómo logró Arianna resultados relevantes en la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas?
“En el vicedecanato de investigación fue donde transcurrió una buena parte del tiempo que llevo en la UDG. Los resultados de la función que desempeñé no puedo decir que son míos netamente, porque son fruto también de la labor del resto de los compañeros que estuvieron a mi alrededor. Tanto de cuadros como de profesores y trabajadores, de manera general de todo un equipo de trabajo”, señaló.

Arianna es de aquellos líderes que reconoce el valor del trabajo en equipo, como un elemento importante para poder obtener buenos resultados en los procesos que dirige:
“Para mí, el mayor logro que he obtenido en toda esta trayectoria es que las personas reconozcan, que a pesar de mi juventud y la poca experiencia, estuve al frente de un proceso tan lindo y tan complejo a la vez. Que los trabajadores me acompañen en ese proceso es hoy otro resultado importante, que me valoren, me acompañen, que me identifiquen, respeten y apoyen, creo que es el principal resultado. Porque independientemente de que era muy joven tuve que asumir esa responsabilidad, y si no fuera por el acompañamiento de todo el equipo de trabajo que tuve a cargo, no se hubieran cumplido los objetivos trazados”, puntualizó.
“Si no acierto a afianzar estas cuestiones, es difícil ubicar los resultados en el lugar que se necesita. Por eso los logros, como tal, no son míos son de todos. Yo sencillamente estuve al frente de un proceso que intenté conducir de la manera que pude con las herramientas que tenía”, afirmó.
Nuevo escenario en la labor de Arianna
Actualmente la ilustre Profesora Auxiliar se desempeña como Metodóloga de la Dirección de Ciencia Tecnología e Innovación, adscripta a la Vicerrectoría de Investigación Posgrado y Relaciones Interintitucionales. Con la profesionalidad y disciplina que la caracteriza asegura el trabajo científico estudiantil y la organización de eventos científicos en la UDG. Sobre esta nueva responsabilidad aclaró:
“El trabajo científico estudiantil es orientar, acompañar y trabajar en función de perfeccionar la política que tiene la UDG en este indicador. Esto implica involucrarse mucho con la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) a lo interno de cada Facultad, de cada Departamento. Porque, básicamente, es un proceso que tiene que ver como la FEU organiza, acompaña, promueve actividades de este tipo. Ya que al final, en esencia, lo que buscamos es fortalecer en cada uno de nuestros estudiantes las habilidades que tengan que ver con la investigación científica y con su desempeño como investigadores, como científicos, como innovadores. Este trabajo es orientado, no solo desde la parte de la ciencia, también se orienta desde el proceso de pregrado”.
“Hoy tengo otras experiencias, un poco más de madurez porque llevo más de 14 años en la UDG. Quizás hoy lo que he realizado lo hubiera orientado de otra manera, pero me correspondió asumir esa tarea en ese tiempo, lo hice hasta donde pude y bueno pues aquí estoy”, manifestó la honorable fémina.
Arianna en el hogar

“Tengo 2 hijos una hembra de siete años y un varón de dos años, no estoy casada. En mi hogar, por suerte, todas siempre hemos sido mujeres. Primero vivíamos con mis abuelos, luego que fallecieron quedamos mi mamá, mi hermana y yo. Aunque mi mamá siempre ha sido la que ha conducido el proceso en el hogar, porque madre al fin tiene más experiencia, siempre ha dialogado con nosotras, se organizan las tareas sin imposición”.
En el hogar de Arianna no se habla de cabeza de familia, porque al final lo que hacen es compartir las tareas. Margarita Vargas ya está enferma, pero no deja de sentirse responsable y eso la ayuda a mantenerse viva. Son ellas dos y los niños en estos momentos y continúan teniendo el apoyo de otros miembros de la familia, así como de la hermana desde donde está. Se respetan mutuamente, eso es lo que les ha permitido ser las guerreras que son hoy.
“Sin el apoyo de mi madre sería muy difícil llevar los deberes en el hogar, ya que soy madre y trabajadora a la vez. El ejemplo de ella ha influido de manera positiva en mi formación, tanto en lo profesional como en lo personal. No solo en los quehaceres de la casa y en la orientación, sino desde la posición de ser madre soltera como lo soy yo hoy. Aprendí de ella a estar en todos los lados, en la vida profesional, comunitaria, como miembro de una familia, como esposa en algún momento, como amiga. A veces no de la forma que quisiera, son diferentes estatus en los que uno está y trato de llegarles de la mejor manera. Sin mi madre hubiera sido, no imposible, pero sí más difícil”.
Arianna y su ley: la responsabilidad

Arianna asegura que primero hay que querer hacer las cosas, pero para ello hay que tener cuestiones que son vitales. Como por ejemplo, ser responsable:
“Ser responsable no tiene que ver con ser hombre o mujer, sino con la formación y la educación que se tenga de la familia y que luego se consolide en la vida estudiantil y como profesional. Primero esos valores: la responsabilidad, el querer asumir tareas y dar lo mejor con compromiso, profesionalidad y la preparación que requiere”.
“Lo segundo es no dejar de ser quien tú eres y atender cada obra de la mejor manera posible, conversando y dialogando sin querer imponer, aprendiendo a respetar a los demás, porque son personas que también tienen experiencias, conocimientos y que no podemos desdeñar, porque no tenemos la última palabra en las cosas”.
“Esa construcción colectiva es muy buena para uno también conducirse y conducirlos a ellos. Entender a las personas, en qué posición están a través del intercambio y respeto, influye para bien en las tareas que asumimos”.
Entonces esta es Arianna, una mujer íntegra, de mucho esfuerzo y sacrificio, de una preparación constante. De las que continúan esforzándose y creciendo. Este es su secreto, el que le permite estar activa e identificarse con directivos, profesores, trabajadores y estudiantes para poder acompañarlos.