
BAYAMO, GRANMA – Bajo un cielo que parecía acompañar el sentimiento de una provincia entera, la histórica Plaza de la Patria de Bayamo se convirtió hoy en el epicentro de un dolor compartido y un compromiso inquebrantable. Miles de granmenses se congregaron para rendir un último y solemne homenaje póstumo a los 32 cubanos fallecidos el pasado 3 de enero, víctimas de la agresión perpetrada por Estados Unidos contra la hermana República Bolivariana de Venezuela.
La ceremonia, marcada por una sobriedad profunda, comenzó con el paso firme de la guardia de honor, pero fue el silencio de la multitud lo que más resonó en los alrededores del conjunto monumentario. Rostros surcados por las lágrimas, manos que sostenían con fuerza la bandera tricolor y flores sencillas depositadas ante los retratos de los caídos, dieron fe de una herida abierta en el corazón de la nación.
A pesar de la tristeza que nublaba el ambiente, el espíritu de resistencia que históricamente ha definido a Granma no tardó en emerger. Al cierre del acto, el dolor se transformó en convicción. El aire de la ciudad heroica vibró cuando la multitud, en un solo grito que pareció retumbar desde la Sierra Maestra, exclamó las consignas que definen su historia: ¡Patria o Muerte! y ¡Viva el socialismo!.
Estas palabras no solo cerraron el tributo, sino que reafirmaron la postura de Cuba ante los hechos ocurridos en suelo venezolano, calificando a los 32 fallecidos no solo como víctimas de una agresión injusta, sino como mártires de la solidaridad internacionalista.
La jornada de hoy en Bayamo deja un mensaje claro al mundo: el pueblo de Granma llora a sus muertos con la frente en alto, transformando el luto en la unidad que, a lo largo de los siglos, ha nacido en esta tierra de cunas de la nacionalidad. Los 32 héroes del 3 de enero ya descansan en la memoria eterna de una provincia que nunca olvida a quienes lo dan todo por la dignidad.


