
Dirigir la vida interna de una universidad es, quizás, uno de los desafíos más complejos de la gestión académica. Conversamos con Eliecer Arrechea Domínguez, el Director de Residencia Estudiantil de la Universidad de Granma, un joven cuadro que recientemente recibió el Premio de la Rectora por su desempeño integral. Con tres sedes bajo su mando —Manzanillo (Blas Roca), Peralejo (Sede Central) y Campo 2—, su labor es el sostén logístico y educativo de cientos de estudiantes.
Periodista: Gestionar tres residencias en un contexto de recursos limitados parece una misión casi imposible. ¿Cómo logran mantener la vitalidad de estos centros?
E.A: La beca es un pilar que transversaliza todos los procesos universitarios; si la residencia falla, la universidad se detiene. Ante las carencias, nuestra estrategia principal es la alianza. Trabajamos estrechamente con los padres en reuniones sistemáticas donde ellos aportan a la mejora de las condiciones de vida. Además, optimizamos cada recurso para garantizar la higiene y el confort necesarios, manteniendo siempre la disciplina como base de la convivencia.
P: La residencia suele verse solo como un lugar para dormir, pero usted insiste en su valor formativo. ¿Cómo educan desde el “hogar universitario”?
E.A: No somos solo administradores de edificios. Socializamos procesos educativos fundamentales: desde la convivencia ética y la prevención del consumo de drogas, hasta el acercamiento a nuestra historia. Aprovechamos cada espacio fuera de las aulas para que el estudiante crezca como ciudadano.
P: Acaba de recibir el Premio de la Rectora en vísperas del Día del Educador. ¿Qué significa este reconocimiento para un cuadro joven?
E.A: Es sumamente gratificante, pero lo asumo con humildad: simplemente hago lo que me toca. Este premio pertenece a un equipo que no descansa. La residencia no es un interruptor que se apaga; incluso en vacaciones, seguimos trabajando para asegurar que todo esté listo para el siguiente ciclo. Es una labor de 24 horas, los 365 días del año.
P: Recientemente, la provincia fue golpeada por el Huracán Melissa y las residencias se convirtieron en centros de evacuación. ¿Cómo se lidera en medio de una emergencia meteorológica?
E.A: Esos momentos de tensión son los que ponen a prueba nuestra capacidad de respuesta. Tuvimos evacuados en nuestras tres sedes. Como directivos, nuestra prioridad es viabilizar cada proceso para proteger la vida. La experiencia nos ha permitido crear protocolos y equipos de respuesta rápida que ya saben exactamente qué hacer. Ante el desastre, la universidad se convierte en el refugio seguro de la comunidad.