Fidel Castro: deportista multifacético

Por: Dr.C. Pedro Hidalgo Reyes.P.T.

The President of Cuba, Fidel Castro, holds a ball on top of his head during the opening of the 1st ALBA Games, 17 June 2005 at Havana’s Coliseum. Sportsmen from nineteen different countries will take part in the event, which was organized by the Cuban and Venezuelan governments in order to promote cultural relations between Latin America and that runs until June 30th. AFP PHOTO/Adalberto ROQUE / AFP PHOTO / ADALBERTO ROQUE

En Cuba, como en otros países, al deporte se considera un fenómeno sociocultural. Millones de personas se relacionan con él, ya sea como practicantes, promotores, o simples espectadores. En este sentido, se reconoce las medidas tomadas al triunfar la Revolución por su líder histórico, Fidel Castro.

Fidel identificó desde bien temprano al deporte como fuente de desarrollo, bienestar y salud. A Fidel, el deporte siempre lo apasionó, es por ello que lo practicó desde su niñez. En este sentido, existe constancia escrita o gráfica de que practicó más de 15 actividades físico-recreativas diferentes.

En correspondencia con las ideas anteriores, el objetivo del presente artículo consiste en resaltar la vinculación de Fidel al deporte, en la faceta de deportista.

Existe suficiente evidencia para afirmar que a Fidel los deportes lo apasionaban. Hay constancia escrita o gráfica que practicó más de 15 actividades físico-recreativas diferentes. Fidel se inició en la actividad deportiva desde muy temprana edad; le interesaban mucho los deportes y en séptimo grado ya practicaba, sobre todo, básquet, fútbol y béisbol (Betto, 1988).

Se conoce que mientras estudiaba el bachillerato, terminó designado el último año como el mejor deportista de la escuela. En esta etapa se destacaba en el baloncesto, el fútbol, el béisbol y en casi todos los deportes (Ramonet, 2006). Este reconocimiento también es señalado por Milanés (2017), quien afirma que en curso 1943-1944, Fidel fue seleccionado como mejor atleta en esta institución.

En relación al baloncesto, Fidel ha hablado, con mucho cariño, de sus experiencias en esta disciplina. Al periodista Miná (1987), le contaba que jugaba, inicialmente, en posiciones cerca del tablero. Agregaba, que en los últimos años, luego del triunfo de la Revolución, participó en varios campeonatos. Precisó además, que en estos, la posición que tenía en la defensa era delantera y en el ataque, más atrás.

De la práctica de este y otros deportes, en su etapa como estudiante en el Colegio de Belén existe constancia gráfica. Se le puede ver, fundamentalmente, como jugador de baloncesto y practicante del atletismo. Como prueba, existen videos y fotografías que muestran lo siguiente:

  • En el Colegio de Belén cuando era estudiante de esta institución, vestido de short y camiseta, en posición de tiro sosteniendo un balón con las manos.
  • Junto al resto del equipo del Colegio de Belén, vistiendo uniforme deportivo.

En cuanto a su trayectoria en el fútbol, parece que la inició primero que el baloncesto, al menos esa es la impresión que deja en una parte de su diálogo con Gianni Miná. A este periodista le expuso, que cuando era estudiante de bachillerato jugó fútbol en el equipo del Colegio de Belén. Pero que con anterioridad lo hizo en el Colegio de Dolores. Especificó que por lo general jugaba delantero derecho, porque es derecho, aunque practicaba también con la zurda (Miná, 1987).

En esa propia conversación, Fidel acotaba que casi todos los deportes los practicó en la época escolar y que de muchacho le gustaba el fútbol y era bastante fanático, por lo que concurría a verlo desde que estaba en cuarto y quinto grado. Refiere que después lo practicó y participó en competencias, aunque se fue desentendiendo después, poco a poco, de este deporte (Miná, 1987).

Sobre este tópico, existen dos imágenes posteriores al triunfo de la Revolución, en la que Fidel viste sobre su uniforme militar un suéter con el nombre de Cuba en el pecho, donde se ve pateando un balón, rodeado de varios atletas.

Como se constata, de adolescente ya practicaba el fútbol y el baloncesto. A estos deportes le sumó también la natación y el clavado, según describe Ramonet (2006), pues le comentó acerca de un balneario que los del Colegio La Salle poseían en una finca en Santiago de Cuba. Relató, que allí había trampolines y que él se lanzó desde el más alto desde la primera vez que llegó, en una especie de desafío entre adolescentes.

Sobre otras actividades físico-deportivas en su estancia en el Colegio La Salle, narró que visitaban a una pequeña península de la bahía de Santiago. Sobre este lugar refiere que, allí iba a campos de pelota, y lugares donde nadar, pescar, caminar y practicar deportes. Cuenta además que había aprendido a nadar en los arroyos y en los charcos en su natal Birán (Ramonet, 2006).

Otra de las anécdotas que trasciende, sobre sus actividades acuáticas, es la del periodista colombiano Gabriel García Márquez, amigo de Fidel y de la Revolución cubana. Cuenta que en una ocasión se fueron de pesca en un yate y pudieron regresar ya de madrugada, solo cuando Fidel había aventajado a los demás en el número de pescados capturados.

Sobre estas prácticas de Fidel se conservan varias fotos. Se le puede ver sentado en un una embarcación al lado de dos varas, presto a que mordiera algún pez. En otra observando una competencia de remos, así como varias conversando y premiando al conocido escritor y también aficionado a la pesca Ernest Hemingway. De igual manera, un video en el que Fidel está nadando, acompañado de unos buzos.

Acerca de la práctica de otras actividades físico-deportivas expuso, que mientras estudiaba el bachillerato, era sobre todo, deportista y escalador de montañas (Ramonet, 2006). A este mismo periodista le expuso que practicaba tiro en un campo inmenso, en la época de exiliado en México.

Sobre sus prácticas de boxeo, reveló que cuando era estudiante de primer año de bachillerato compraron unos guantes y los llevaron para el campo donde vivían. Allí hicieron un cuadrilátero con soga, y se pasaban horas boxeando. Les gustaba bastante, aunque no tenían instructor (Miná, 1987).

Esta faceta la amplía Blanco (2011), quien argumenta que el deporte de los puños le causaba tanto entusiasmo, que se pasaba las mañanas boxeando con todo el que estuviera dispuesto a enfrentarlo. Asimismo, que lo hacía con todos los contrincantes, no importara el tamaño ni la constitución física. Refirió que una vez por poco lo noquea un muchacho descendiente de jamaicanos, quien logró conectarle un golpe fuerte a la cabeza que lo aturdió.

Otro de los deportes favoritos de Fidel fue el ajedrez. El cual practicó con varios compañeros de lucha. Narró que a un grupo de ellos los arrestaron en México durante los preparativos del Granma. En esa ocasión, a él por ser responsable principal, y al Che por ser argentino, los dejaron presos más tiempo, oportunidad que aprovecharon para entretenerse jugando ajedrez (Miná, 1987).

En su conversación, reconoce que el Che sabía más porque había estudiado algo de ajedrez y él jugaba más bien por intuición. En relación a ello, se considera un poco guerrillero en la forma de jugar. Recuerda que le ganó algunas partidas al Che, pero este salía victorioso la mayoría de las veces (Miná, 1987).

Continúa en su exposición que después del triunfo de la Revolución, en algunas ocasiones dedicaba algún tiempo a jugar el ajedrez. Sin embargo, no lo quiso estudiar y se abstuvo de jugarlo. Ello se debió a que resulta tan interesante que se podía estar seis, ocho, diez horas jugando, y realmente sus responsabilidades no se lo permitían (Miná, 1987).

A pesar del anterior planteamiento, siempre permaneció cercano al ajedrez, como lo muestran videos y fotos de varias épocas. En fechas próximas al triunfo de la Revolución, se le ve jugando con Grandes Maestros asistentes en 1966 a la Olimpiada Mundial de Ajedrez; entre ellos el estadounidense Bobby Fischer y el soviético Tigran Petrosian.

Sobre su experiencia en el golf, deporte con poca tradición en Cuba, Fidel expresaría que sabía que el Che había sido caddy de golf de muchacho. Por la curiosidad de Fidel de saber en qué consistía este juego, fueron a practicarlo (Torres de Diego, 2007). Como constancia, existen las fotos tomadas por Korda, en las que se le observa jugando en un campo ubicado al este de la Habana, mientras el Che lo observa con detenimiento.

Existen otras imágenes en las que Fidel juega tenis de mesa. En una de ellas viste pantalón militar sin camisa y en otra, ropa deportiva, en la que juega con unos jóvenes. En relación a la Caza, hay una instantánea de un viaje a la Unión de Repúblicas Socialistas soviéticas (URSS), donde se ve de pie y sonriente, con una escopeta en una mano y dos patos en la otra.

Sobre su acercamiento al voleibol, existe un vídeo en el que Fidel juega con unos estudiantes. Del mismo modo, fotos con integrantes del equipo femenino cubano de finales del siglo XX. En ellas se ve junto a las estelares deportistas Mireya Luis y Regla Torres, entre otras.

Existen otras fotografías un tanto curiosas. En unas se puede ver a Fidel, sin camisa, haciendo tracciones en “L”. Se sostiene para ello de una viga, de lo que parece ser el portal de una casa, y a unos metros, sobre una mesa con asientos a su alrededor, un juego de dominó.

Sin embargo, donde más se ha visto, al menos desde lo deportivo, es en un estadio de béisbol. En la memoria histórica están aquellos juegos de béisbol de 1959; ocasión en la que el equipo Barbudos se enfrentó al de la Policía. Allí estuvo Fidel jugando, junto a Camilo Cienfuegos y otros dirigentes políticos.

Del béisbol, también están los lanzamientos de la “primera bola” en juegos inaugurales de Campeonatos del Mundo y Series Nacionales. Resultan interesantes los partidos amistosos entre selecciones de veteranos de Cuba y Venezuela, con especial protagonismo para Fidel y el presidente venezolano Hugo Chávez. En el segundo encuentro, fue muy emocionante que Fidel, ya con 80 años de edad saliera a batear en las postrimerías del juego. En un ambiente cordial, entre risas, Chávez picheaba y Fidel trataba de batear.

Acerca de la importancia de la actividad física para la salud aseveró que se sentía muy bien física y mentalmente. Lo cual atribuyó al hábito del ejercicio, el que no solo beneficia a los músculos, sino también a la mente, al influir en la circulación de la sangre, en la llegada de oxígeno a todas las células, incluyendo las cerebrales (Ramonet, 2006).

Se puede considerar a Fidel como un deportista multifacético que practicó más de 15 actividades físico-deportivas.

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