Por: Rafael Cristo Díaz. Coach

La inteligencia emocional en el lugar de trabajo es cada vez más valorada por empleadores y empleados. La capacidad de comprender, controlar y expresar las emociones propias y ajenas es fundamental para el éxito tanto personal como laboral.
La inteligencia emocional ayuda a los trabajadores a manejar mejor el estrés, a establecer relaciones más efectivas con los colegas y los superiores, y a tomar decisiones más acertadas. También puede ayudar a mejorar la comunicación, la colaboración y la creatividad en el entorno profesional.
Hay varias maneras de desarrollar la inteligencia emocional, una de ellas es aprender a reconocer y expresar sus propias emociones de manera saludable. Esto puede implicar aprender a nombrar las emociones, a identificar las causas de las emociones y a encontrar formas de expresarlas adecuadamente.
Otra forma es aprender a leer y comprender las emociones de los demás. Esto puede incluir aprender a escuchar activamente y a prestar atención no solo al lenguaje y su tonalidad sino también a la corporalidad.
No caben dudas que desarrollar la inteligencia emocional en el trabajo, mejora las relaciones interpersonales y la colaboración. Esto puede incluir aprender a trabajar en equipo, a manejar conflictos y a mediar en situaciones difíciles.
Y justamente para mejorar las relaciones con los demás, hay un aspecto dentro de la comunicación efectiva que es el feedback o retroalimentación en la comunicación.
El feedback al que hacemos referencia es un proceso en el que se recibe información sobre cómo uno está transmitiendo un mensaje y cómo es recibido. Puede ser verbal o no verbal, y puede ser brindado tanto de manera consciente como inconsciente. El feedback puede ser positivo o negativo, y puede ayudar a la persona que lo recibe a ajustar su mensaje y mejorar su comunicación en el futuro.
Existen dos tipos de feedback en comunicación:
- el feedback positivo, es el que ayuda a motivar, brinda confianza, ayuda a la persona a sentir que está haciendo las cosas bien, o que está en el camino correcto.
- el feedback negativo, es el que ayuda a la persona a entender que algo está mal, o que debe de mejorar, ayuda a corregir errores, y a tomar decisiones para mejorar.
En un ambiente laboral, el feedback es especialmente importante, ya que puede ayudar a los empleados a desarrollar sus habilidades y mejorar su rendimiento.
Algunas sugerencias para practicar un feedback adecuado entre jefes y subordinados incluyen:
- Establezca una cultura de feedback: promueva un ambiente en el que el feedback sea aceptado y apreciado en ambos sentidos.
- Sea específico: en lugar de dar feedback genérico, enfoque en comportamientos o acciones específicos que puedan mejorar.
- Sea oportuno: dé el feedback lo antes posible, mientras que la situación o el comportamiento en cuestión todavía sea fresco en la mente.
- Sea constructivo: enfoque en cómo mejorar en lugar de simplemente criticar.
- Sea proactivo: proporcione feedback regularmente, no solo cuando hay un problema.
- Escucha activamente: asegúrate de entender la perspectiva de la otra persona antes de ofrecer tu propio feedback.
- Practique el uso de “yo” en lugar de “tú” para evitar que el feedback suene como una acusación.
- Establecer objetivos claros y metas a largo plazo, mantener una comunicación abierta y regular con los empleados, y promover un ambiente de confianza y respeto mutuo son fundamentales para una buena relación laboral y el feedback adecuado.
¿Quieres conocer algunas sugerencias para practicar un Feedback adecuado entre jefes y subordinados?
💪En la Sección MOTIVARTE de la página de Youtube de nuestra casa de altos estudios, Rafael Cristo, Coach Ontológico Profesional nos habla sobre la inteligencia emocional en el trabajo y el FEEDBACK como herramienta de comunicación.