Por:MSc. Orlando Eutinio Álvarez Licea. P.Aux.

Estudiar las más remotas raíces de las culturas ancestrales desarrolladas en nuestro medio, será siempre interesante para las nuevas generaciones, además de útil. Todo lo que fortalezca la identidad de nuestra Patria ha de redundar en beneficio de la cultura universal y, por ende, de la humanidad.
Queremos, además, en esta introducción destacar a los jóvenes algunas cuestiones relacionadas con la preservación de los restos materiales del pasado. La arqueología parte en su estudio de las evidencias que han dejado las culturas en los más diversos momentos de la historia. Estas evidencias tienden a desaparecer por el propio proceso de desarrollo de la sociedad. Esto resulta inevitable, no vivimos en el pasado, vivimos en el presente y miramos hacia el futuro. Los sitios arqueológicos debemos conservarlos, ellos son pruebas irrevocables de que los cubanos que nos precedieron, trabajaron y vivieron en nuestra Patria.
Media Luna estuvo habitada cientos de años antes. Cuando se habla de los primeros medialuneros, con frecuencia se piensa en aquellos que se establecieron en los barrios más antiguos que hoy se conocen, quienes poblaron este pedazo de suelo cubano a principios del siglo XIX, o tal vez, en aquellos que se asentaron en la región varios años antes, más se olvida que muchos años atrás el suelo que hoy ocupa Media Luna fue recorrido por hombres que llegaron a cuba en distintas oleadas, grupos con distintos grados de desarrollo cultural, y socioeconómico, que hablaban lenguas cuyo vocablos aún subsisten, en particular cuando se nombran los ríos y arroyos.
I. La primera etapa de desarrollo de nuestras remotas comunidades se describe como: “Etapa de la comunidad gentilicia primitiva (Economía de apropiación). Son comunidades pequeñas, unidas por lazos de consanguinidad, constituidas por pocas familias cada una, como una célula productiva fundamental de propiedad colectiva y en que las estructuras sociales, aún eran relativamente simples.”
El mesolítico temprano en Media Luna
Una aleada humana llega a Cuba hace 4500 años, procedente del Norte de Venezuela. Estos grupos pertenecientes al Preagroalfarero Cubano con tradiciones mesolíticas tempranas habitaron este territorio, también son conocidos como grupos recolectores- cazadores.
La “Loma de Gracia “situada en centro del casco urbano medialunero, es un buen ejemplo de sitio arqueológico perteneciente a unas de estas comunidades. Allí se acumulan cientos de conchas, caracoles, muy compactados de donde se han recolectado diversos utensilios fabricados por ellos a base de concha y piedra.
Otro sitio perteneciente al mismo grupo se distribuye en la zona de Cuchillo, por el Bucio, cerca de Guarajabo, en las aproximaciones de San José, en un sitio conocido como “La Pesquera” a orillas del rio Macaca.
Su relación con el mar era muy estrecha, los recursos del mar le servían de alimentos y de paso, obtenían la materia prima para elaborar sus útiles de trabajo. Dominaban las técnicas para procesar las conchas de los caracoles que formaban parte de su dieta. Se le denominó la “cultura de la concha.”
Útiles de trabajo
Gubias

Fragmentos de vasijas de barro

Mano de mortero protegida

Hacha mesolítica

II. Etapa de la economía productora.
El Doctor Jose Manuel Guarch define esta etapa como: Etapa de la comunidad gentilicia desarrollada (economía productiva). En esta etapa se observa una mayor complejidad social y mayor cantidad de individuos en los grupos. Aparece la agricultura, sin abandonar la caza y la pesca.
El neolítico en Media Luna
El nuevo grupo llega a Cuba hace 1200 años, procedente del tronco étnico aruaco sudamericano, proveniente del norte de Venezuela, de la cuenca del Rio Orinoco. Estos muestran más desarrollo de las fuerzas productivas que el anterior grupo. Son conocidos como agricultores ceramistas, aruacos, agro alfareros, latinos o subtaínos.
El otro sitio subtaíno está ubicado muy cerca del barrio de Gorito y al este de la Maguana. Se trata de un cementerio que ha sido totalmente destruido. Fue estudiado en los años 20 del siglo xx por el Doctor Manuel Sánchez Silveira.
Instrumentos de trabajo muy bien elaborados a base de rocas de considerable dureza y restos de la dieta (conchas de caracoles)
Mano de mortero agroalfarero

Hacha mesolítica pulimentada

Las viviendas de los grupos taínos eran de dos tipos: la más generalizaba llevaba el nombre de Caney. El otro tipo de vivienda era el Bohío.
Distribución de algunos sitios arqueológicos de Media Luna

Si al concluir la lectura de este artículo, se ha logrado que el lector encuentre conocimientos para comprender la importancia de la arqueología, su lugar dentro de la historia, así como, una idea lo suficientemente clara de cómo vivieron, lucharon y se desarrollaron nuestros más antiguos pobladores, se habrá alcanzado nuestro objetivo.