
El repudio a esta agresión imperialista ha trascendido los muros de las aulas para convertirse en un clamor de solidaridad militante. La Universidad de Granma ha sido enfática al señalar que este ataque contra la hermana República Bolivariana de Venezuela es también un ataque contra la paz de nuestra región.
Bajo la convicción de que la solidaridad es la ternura de los pueblos, la UDG ha reafirmado su compromiso con el pueblo bolivariano. Los mensajes de apoyo inundan las redes con las etiquetas #VenezuelaResiste y #ConVenezuelaSiempre, reflejando un sentimiento que es compartido por toda Cuba: la agresión de EE.UU. no logrará quebrar la voluntad de quienes han jurado ser libres.
Hoy, mientras el imperialismo intenta imponer su ley de la selva sobre el derecho internacional, la Universidad de Granma se erige como un baluarte de conciencia política. Desde la tierra de Céspedes y Fidel, el mensaje es inequívoco: respeto total a la soberanía de Venezuela, libertad inmediata para el presidente Maduro y un compromiso eterno con la paz y la autodeterminación de los pueblos americanos.
¡Venezuela no está sola! ¡Fuera las garras imperiales de nuestra América!




