
Bayam, Granma — En una jornada que trasciende el calendario para inscribirse en el corazón de la historia, la Universidad de Granma (UDG) clausuró hoy, 22 de diciembre de 2025, las celebraciones por el Día del Educador. El majestuoso Centro Bayam fue el escenario de un acto central cargado de emotividad y reconocimiento, donde se entrelazaron el 49 aniversario de la Casa de Altos Estudios granmense, el centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro y el 67 aniversario del triunfo de la Revolución Cubana.
El aire vibraba con palabras que son principios, como aquellas que resonaron al inicio de la ceremonia: “La Educación es el arma más poderosa que tiene el hombre para crear una ética, para crear una conciencia, para crear un sentido del deber, de la organización, de la disciplina, de la responsabilidad.” Un preámbulo perfecto para honrar a esos faros de sabiduría que, día a día, forjan el futuro de la nación.
Este cierre de celebraciones no fue solo un punto final, sino un trampolín hacia el medio siglo de existencia de la UDG, un camino marcado por la excelencia y la entrega. Se rindió tributo a quienes consagran su vida a la formación de nuevas generaciones; a esos maestros que son reflejo y guía, cuya sinceridad y dedicación tienen la capacidad de transformar sentimientos y sembrar alegrías con los frutos de su esfuerzo incansable. A ellos, los educadores, se dedicó con gratitud y emoción esta jornada, una celebración de su inmensa grandeza.
El espíritu de la jornada estuvo impregnado por el pensamiento de Fidel Castro, cuya voz se hizo presente a través de las sentidas palabras: “Siempre he pensado que la educación es una de las más nobles y humanas tareas a las que alguien puede dedicar su vida. Sin ella no hay ciencia, ni arte; no hay ni habría producción ni economía, salud ni bienestar, calidad de vida, ni recreación ni autoestima.” Un recordatorio palpable del valor intrínseco de la labor educativa.
Se entregaron varios reconocimientos, entre ellos la el Reconocimiento a la Solidaridad y la Entrega Incondicional
El acto alcanzó uno de sus puntos más álgidos con la entrega de la Medalla Trabajador Internacionalista. Este reconocimiento, que simboliza el espíritu de solidaridad y el compromiso humano, fue otorgado a 17 profesores del alma máter granmense. Ellos, ejemplo vivo de altruismo, han llevado el saber y la ayuda de Cuba a otros pueblos hermanos, saldando “nuestra propia deuda con la humanidad”, como expresara el líder histórico de la Revolución.
Entre un torbellino de aplausos y miradas de profundo orgullo, los condecorados se pusieron de pie, sus rostros reflejando la satisfacción del deber cumplido. La distinción fue impuesta por miembros del Consejo de Dirección y autoridades de las organizaciones políticas y de masas, en un gesto de profunda reverencia.
Por otro lado, también se reconoció La “Educación Cubana”: Un Galardón a la Fidelidad y la Excelencia
La ceremonia continuó con la entrega de la Distinción por la “Educación Cubana”, un galardón instituido por el Consejo de Estado y destinado a educadores con 20 años o más de servicio ejemplar y una actitud consecuente con los principios revolucionarios. El Ministro de Educación Superior, mediante resolución número 113 de 2025, aprobó otorgar esta alta distinción a un grupo de 48 educadores de la Universidad de Granma, reconociendo sus méritos extraordinarios en la labor que día a día transforman vidas.
“El éxito de nuestra Revolución, la seguridad de nuestro futuro, el éxito de nuestro socialismo dependerá, en gran parte de lo que sean capaces de hacer los educadores”, otra lapidaria frase de Fidel que contextualizó la trascendencia de este momento. Nuevamente, la ovación llenó la sala mientras los galardonados recibían su merecido reconocimiento, algunos con lágrimas en los ojos, otros con una sonrisa que denotaba la pasión de toda una vida dedicada a la enseñanza.
La jornada culminó reafirmando la visión de que “si la gente participa, aprende: si enseña, estamos enseñando, si se supera, se gestiona conocimiento e innovación.” La Universidad de Granma no solo celebró a sus educadores; celebró el poder transformador de la educación, el legado imperecedero de sus mártires y líderes, y la promesa de un futuro donde el conocimiento y la humanidad sigan siendo las guías. Los Premios de la Rectora, otorgados en este marco, subrayaron el compromiso institucional con la excelencia y el reconocimiento continuo a sus pilares.
Este 22 de diciembre de 2025 quedará marcado como un día de gratitud, recuerdo y compromiso renovado en el corazón de la Universidad de Granma, una institución que sigue demostrando que, en la noble tarea de educar, su espíritu nunca ha dejado de ser joven.


